






Me levanté sobre las ocho y me fui a la parada a las nueve
y cinco. Salimos sobre las nueve y cuarto. Ya en el autobús nos paramos
en un restaurante y allí, a media mañana desayunamos.
Sobre la 1:15, llegamos a SELWO AVENTURA. Por la entrada había un cementerio
de criaturas extrañas y un río. Subimos varias cuestas hasta
llegar al poblado zulú, mi cabaña era la número 15 y
había seis niñas: Vero, Lourdes, Isabel, María José,
Alba y Luisa.
Mas tarde llagamos al comedor. Había macarrones, patatas y lechuga
y de postre pera o manzana.
Más tarde nos fuimos a ver animales, camellos, leones, tigres, jirafas,
elefantes, etc.
También nos montamos en un coche todoterreno y en él cantamos
las siguientes canciones: oalele alelemacalele alelechiquitamba oalebaluabalue,
y la otra canción fue: a respirar a pleno pulmón la brisa marina
que sube que baja, que baja que sube, que entra que sale, que sale que entra
del fondo mar.
Los monitores se llamaban Darío y Ángel. La primera noche no
durmió casi nadie.
Luisa



Los días 17-18-19 estuvimos en Selwo, en Estepona, cuando llegamos,
nos recibieron nuestros monitores, Ángel y Darío, y la aventura
comenzó...
Subimos hasta nuestro poblado que se llamaba Zulú, las cabañas
estaban chulísimas, porque eran de piedras y el tejado de ramas, tenían
3 literas y unas especies de estanterías. Yo estaba con Maria, Merche,
Cristi, Irene, Amanda, y una lagartija, en la habitación 16.
El primer día, fuimos a ver a casi todos los animales, las aves, los
tigres, los leones, las jirafas, los elefantes, los rinocerontes, las cebras...
y muchos más! Primero los vimos en un camión, y luego pasamos
andando. Ana



Cuando llegamos nos recibieron unos monitores. Un fotógrafo nos hizo una foto de recuerdo para cuando nos fuéramos de vuelta a Córdoba. Después nos llevaron al poblado ZULÚ que era donde íbamos a dormir. Luego nos enseñaron el comedor.
Martín








El día 17 nos fuimos a selwo, aproximadamente serian las 9:30 o 9:45
cuando salimos del Meliá, muchos de nosotros nos dormimos en el viaje,
pero no tantos como nos dormimos a la vuelta, pero eso ya lo diremos más
adelante.
Cuanto llegamos allí y entramos a selwo nos hicieron una foto después
fuimos a dejar las maletas a las habitaciones
Cuando empezamos a andar nos dimos cuanta de que todo eran cuestas, lo peor
es que allí no se acababan y que cada vez eran mas grandes, pero también
tenia cosas buenas como por ejemplo que mientras que nos íbamos para
las cabañas veíamos todo el paisaje que era muy bonito y que
a nosotras nos gustó mucho sobre todo el lago que era enorme, que mas
que un lago era un río tenía un kilómetro por lo menos
Después de dejar todo en las cabañas, fuimos al comedor y nos
estuvieron explicando dos monitores muy simpáticos, que se llamaban
Ángel y Darío algunas de las normas de allí después
nos repartieron las cabañas que eran para seis personas, una vez hechos
los grupos y cogidas las llaves nos fimos a las cabañas y otra vez
a subir las cuestas.
En cuanto llegamos empezamos a colocarlo todo a hacer las camas y a llamar
a nuestros padres, etc. Luego bajamos al comedor, que pusieron macarrones
y ensalada, de postre fruta.
Lules y Vero


Nuestro viaje fue fantástico. Salimos, creo que a las nueve y media
mas o menos y creo que llegamos a la una de la tarde.
Cuando llegamos, nos hicimos una fotito de recuerdo, y luego cogimos los equipajes,
subimos y bajamos muchas cuestas (eso fue lo que no me gustó de Selwo).
Por fin, llegamos a las cabañas, dejamos en ellas nuestros equipajes
y nos fuimos a comer.
Comimos macarrones y un filete de merluza.
María José





El día 17 salimos para Selwo, cuando ya estábamos cerca de
allí se veía la playa. Al llegar soltamos los equipajes y nos
presentaron a los monitores que iban a estar estos días con nosotros
ellos eran Ángel y Darío, también nos pusimos todos y
nos echaron una foto.
Hasta que llegamos al poblado tuvímos que subir varias cuestas, por
fin llegamos y nuestro poblado se llamaba “ZULÚ” abrieron
las cabañas y deshicimos los equipajes. Nos dieron unas sábanas
para que las pusiéramos encima del colchón, pero eran muy raras.
A las 14:30 teníamos que bajar a comer y otra vez las cuestas había
que bajarlas. Nos pusieron para comer un plato de macarrones, un filete con
lechuga y una pera. Después de comer nos daban media hora para descansar
y lavarnos los dientes. Salimos a las 15:20 hacia el “ CAÑON
DE LAS AVES “ allí había muchas aves sueltas.
Alba











En cuanto acabamos de comer nos fuimos con los monitores
y con Don Joaquín a dar una vuelta por el parque de las aves, vimos
muchas variedades de aves y nos iba explicando cosas de ellas luego vimos
los leones y los tigres, después nos montamos en unos camiones para
dar una vuelta por selwo viendo animales, nos explicaba cosas sobre los animales
que íbamos viendo mientras que los veíamos nos enseñaron
2 canciones que estaban muy chulas, pero que también eran un poco difíciles
de cantar.
Lules y Vero









Y aquí comienza una pequeña aventura.
Fuimos subiendo unas cuantas cuestas y estuvimos viendo muchos animales, una
familia de leones, dos tigres… Pero antes de todo nos montamos en una
camioneta y corrimos mucho en ella, y decíamos: ¡ese chofer ese
chofer eh! ¡Que bien nos lo pasamos! Vimos unos murciélagos pero
casi no se veían nada.
Luego, vimos las serpientes, una de las serpientes del principio, era enorme
pero no se movía nada, estaba de un día para otro así.
Nos montamos en tres puentes colgantes, en el primero me moría de miedo,
en el segundo regular, y en el tercero hasta saltábamos en él,
fue impresionante.
María José



Después nos subimos en los coches todo terreno, el conductor
iba muy rápido en las cuestas y además se veían los animales
muy bien desde arriba y nos lo pasamos muy bien. Ángel nos enseño
una canción:
A respirar, a pleno pulmón
La brisa marina
Que sube que baja, que baja que sube
Que entra que sale, que sale que entra
Del fondo del mar.
Cuando nos bajamos entramos en una cueva que había murciélagos,
y después entramos al reptílario allí había serpientes
muy grades, una media 6 metros de largo. Después fuimos al “
GRAN PUENTE “ y abajo había animales. También vimos animales
como elefantes, jirafas, tigres.
Alba


También fuimos a los puentes colgantes, que había
tres, uno pequeño, otro mediano y el más grande, el que más
me gustó fue el grande, porque se movía más.
Merendamos, descansamos un poco viendo a los tigres y a los leones, fuimos
a las cabañas, nos duchamos, cenamos y jugamos a varios juegos, aunque
yo tuve un pequeño accidente y no pude jugar a muchos, pero a los que
jugué estaban muy divertidos. Ana









El viaje fue muy ameno. Nos lo pasamos muy bien. Llegamos
a las cabañas, que estaban en el campamento Zulú y, nos presentaron
a los monitores, Ángel y Darío. Una vez distribuidas las cabañas
fuimos al comedor y comimos macarrones con tomate y merluza adobada con ensalada,
que estaba muy buena. Después repasamos las cabañas y fuimos
de paseo viendo animales, pasamos por los puentes colgantes y también
nos dimos una vuelta todos en un camión que era muy divertido. Nos
dieron de merendar en el camino. Después volvimos para ducharnos y
cenamos.
Por la noche hicimos juegos nocturnos y juerga clandestina, esa noche no dormimos
nada.
María Sosa y Juanma




Salimos el pasado lunes día 17 en autobús,
todos íbamos nerviosos pero a la vez ilusionados ya que era la primera
vez que salíamos tantos días fuera de casa. El monitor se llamaba
Ángel y un chaval que le ayudaba Darío.
Ese día estuvimos viendo varios animales, como el león, tigres,
cebras, antílopes, etc. Comimos macarrones con pisto y pedacitos de
salchichas, por la tarde nos montamos en un camión y cuando nos bajamos
tuvimos que hacer el recorrido del camión y a mitad de camino vino
una furgoneta con la merienda, era un bocata de chorizo y el zumo de melocotón.
Por la noche hicimos muchos juegos nocturnos.
María Velasco



Y después no subimos a los “ PUENTES COLGANTES “ eran tres y si te movías mucho el puente se empezaba a mover. Nos dieron un bocadillo y un zumo. Al llegar al poblado nos dijeron que nos teníamos que ir a ducharnos. Había cuatro duchas, a algunos nos salió el agua muy caliente y a otros muy fría, nos pusimos ropa limpia y bajamos a cenar a las 9:00. Nos pusieron una hamburguesa con patatas. Al terminar subimos a las cabañas y nos preparamos para los juegos nocturnos. En los juegos nos lo pasamos muy bien. Y en la primera noche nadie durmió. Alba


Llegamos con la ilusión de hacer un monton de cosas. Al
principio nos presentaron a los monitores Angel, Darío e Inma. A continuación
nos repartieron las cabañas, comimos macarrones, y filete empanado,
nos dejaron media horita de descanso y a las 3:30 a andar por un tubo. Hicimos
unas cuantas actividades, a las 8:00 nos pegamos una ducha, cenamos y a los
10:00 juegos nocturnos.
David Murillo y Mercedes Luque

Luego, vimos una familia de osos. Creo que las osas salen de la jaula los
martes y los machos los viernes (no estoy muy segura).
Después, merendamos y nos dieron un bocadillo de jamón o lomo
y un zumito. Yo solo cogí un zumito porque no me gusta el jamón.
Cruzamos todo y nos fuimos a las cabañas para coger nuestro repertorio
de ducha, ¡el agua estaba helada!.
Después, ya limpios nos fuimos a cenar, era una hamburguesa y patatas
la cena estuvo muy buena.
María José





















El primer día soltamos las maletas en las cabañas
en nuestro poblado ZULU y nos citaron en el comedor, se presentaron Ángel
y Darío, que nos enseñaron las reglas que teníamos que
seguir. En cada cabaña había 6 chicas o chicos cuando terminaron
deshicimos las maletas y dimos un gran paseo por el sitio viendo animales
y pájaros sueltos; acabamos muy cansados. Nos fuimos al comedor y comimos
macarros patatas y lechuga y una pieza de fruta.
A la tarde también fuimos a dar un paseo y nos montamos en un camión
y mientras que veíamos animales cantábamos canciones que nos
enseñaron los monitores. También merendamos allí.
Al final del día hicimos los juegos nocturnos y después a dormir,
aunque yo no puedo decir que hubiese dormido mucho.
IRENE 6º b





Luego hicimos los juegos nocturnos, los juegos fueron los siguientes: mi
casa y la del vecino, tigres y leones, minué (todos pegaditos), y,
yo quiero mucho a este, pero este me gusta más (este juego no lo llegue
a entender).
Y luego nos fuimos a ¨dormir¨.
Esa noche Darío, el monitor me daba miedo. Y nos gritaba. ¡A
DORMIR HE DICHO! Y nosotros ni caso hasta que a las cuatro se la mañana
llego Darío y abrió todas las cabañas y contándonos
uno a uno, esos fueron unos grandes momentos de tensión.
Todo esto ocurrió el lunes.
María José







Al llegar entramos y nos recogieron dos monitores, Ángel
y Darío. Cogimos las maletas y nos fuimos a nuestro poblado llamado
Zulú. Estaba situado en una muela encima de una montaña. Tras
instalarnos en nuestras respectivas cabañas nos fuimos a comer. Más
tarde nos fuimos a dar un paseo para ver algunos animales. Nos recogió
un camión y llegamos a unos puentes colgantes que cruzamos. Cuando
fue la hora volvimos al poblado, nos duchamos y descansamos hasta la cena.
Cuando llegó la hora fuimos al comedor donde hicimos nuestra segunda
comida.
Volvimos al poblado e hicimos juegos nocturnos en los que yo no participé
porque no eran de mi agrado. Esa noche nos vigilaba Darío uno de los
dos monitores. Él se quedo regañándonos hasta las 3:30
de la madrugada pero cuando se fue se montó allí un sarao que
pasará a las memorias. Tras un tiempo vino hecho un basilisco pegando
portazos en nuestras puertas para echarnos la bronca del siglo. Menos mal
que al final se fue. Entonces siguió el fiestorro hasta el amanecer.
Jesús Luque Almenara





