



Primero fuimos desde el colegio hasta el salón de Cajasur. Cuando estuvimos allí vino un hombre que se llamaba Xavier que le dejó tocar a Natalia alguna pieza pero ella solo se sabía un trozo de una canción.



Después nos enseñó una canción que teníamos que cantar primero sin una palabra luego sin dos, sin tres...después nos contó la historia de Mozart, después nos enseñó las piezas de un piano y nos enseñó como funcionaban y al final hicimos un juego cada vez que sonaba la música teníamos que andar hasta una pared al final ganó mi equipo. María López
















